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Una noche fuera de casa marzo 18, 2008

Posted by Chris Vargas in General.
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Tengo una suerte divina, Gaby es mi mejor amigo, pero también es mi primo, así que puedo dormir en su casa sin que mi mamá se oponga…

Salir de la casa siempre deja abierta la posibilidad de divertirme, y si ese paseo incluye dormida el asunto se torna más interesante, así que cuando coordiné con mi primo Gaby que pasaría una noche en su casa, ambos estabamos seguros que la pasaríamos muy bien.

Desde el principio del día estaba listo, ropa, zapatos y todo mi “arsenal” de cintas de nintendo se encontraban agrupadas en mi mochila de viaje. Ningún detalle podía escapar. Mi primo llamó temprano para notificar a mi mamá que ya me estaban esperando, así que con “mi equipo” a cuestas partimos hasta Las Praderas, donde esta ubicado el apartamento de mi tía Teresa.

– ¡Chris, que bueno verte!, Exclamó mi tía a nuestra llegada. Besos, abrazos, y a seguidas las recomendaciones de mi mamá:

– ¡Ya sabes te portas bien y me llamas para saber de ti!

– ¡Pero es tan sólo una noche!, Pensé, pero no me atreví a decirlo.

Y en ese mismo momento inició la diversión. Gaby, que es un tanto glotón, me había guardado picaderas de todo tipo, refrescos de colores y dulces… hasta de piña.

Jugamos sin parar hasta llegada la hora del almuerzo, momento que aprovechamos para compartir con mamá Antonia, que es mi abuela paterna, pasó para saludarnos y como siempre, no desperdició la oportunidad para contarnos historias de mi abuelo y su tiempo en el ejército.

Nos reímos sin parar, y como somos los dos únicos nietos mi abuela, por lo que nos consiente mucho, nos dejó tomar refresco de colores junto a la comida.

Llegada la noche estabamos listos para ir a la habitación, por supuesto no a dormir, teníamos mucho que hablar y jugar antes de hacer el pacto con Morfeo, dios del sueño.

El reloj marcó las 12:00, la 1:00 y luego las 2:00, el juego era interminable, sólo pausábamos para ir a merendar a la cocina, todos en casa dormían, hacíamos chistes, jugábamos con las sombras de nuestros cuerpos… hasta que la física pudo más y caímos agotados en la cama, que ya para esas horas, estaba toda destendida y arrugada.

Al día siguiente despertamos al medio día y cómplices nos reíamos al mirarnos, con tan solo recordar toda la diversión que vivimos en esa noche fuera de casa.

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Comentarios»

1. Eunice - abril 3, 2008

Que rico tener flia. y mas la la oportunidad de disfrutarla.

2. Fausto Acosta - mayo 19, 2008

Esta historia me rrecuerda mucho a mi primo Joel (YIYO) el cual es primo favorito, soliamos compartir mucho tiempo juntos hacer trabesuras y cosas asi y al igual que tu y primo Gaby nosotros somos inceparables. DIOS TE BENDIGA.
!!!!o!!!!
me gustaria que leas TIMOTEO 4:12 donde habla de la jubentud.
si te interesas en escribirme mi E-Mail es acosta.fausto@live.com.


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