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Fuegos Artificiales… ¡No! marzo 18, 2008

Posted by Chris Vargas in General.
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Me encanta la época de Navidad, es una etapa del año que disfruto a todo dar.
El aire fresco de la mañana, el colorido de las luces y el agradable olor a manzana, se mezclan con el ánimo de las personas, que por estos días se olvidan de los problemas que a diario los agobian, para dejarse contagiar de la magia de la Navidad.

Pero recuerdo con tristeza una noche en especial.  Era víspera de nochebuena y todos estábamos prestos a disfrutar de un ambiente familiar en la finca de mi padrastro.  Música, risas, bailes, cuentos y chisten eran los reyes del lugar.

Víctor, mi padrastro, salió de la casa a la terraza, cargado de fuegos artificiales, y mis hermanastros y yo corrimos hacia él dispuestos a disfrutar de los estruendos y destellos de luces que provocan con el estallido.  Mientras mi mamá y mi abuela Dinorah nos advertían:

–    ¡Cuidado!, mucho cuidado, ese juego puede ser peligroso.

Pero sólo pensábamos en divertirnos ignorando los consejos.
Mi padrastro nos repartió equitativamente garbanzos y luces y empezamos a encenderlos en el área de la terraza.  Al terminar, nos dirigimos a la parte delantera de la casa donde observaríamos los “verdaderos fuegos artificiales” que serían manipulados por Víctor y Rafael, el encargado de la finca.

El cielo comenzó a iluminarse, los destellos de colores eran realmente maravillosos, azul, rojo, verde, amarillo, una lluvia interminable se mezclaba sobre nuestras cabezas, el espectáculo era indescriptible.

Víctor nos pidió que nos alejáramos un poco más porque se disponía a encender un enorme cañón que había dejado para último momento, por ser el mayor espectáculo.

De repente escuchamos un fuerte grito que se confundió con el estruendo de aquel cañón que desgraciadamente había explotado en el pecho de mi padrastro.  Mi mamá corrió llena de pavor hacia él,  que se encontraba sangrando por todas partes.  Mi abuela no podía moverse, solo atinaba a gritar:

–    ¡Corran, corran, llamen una ambulancia! Olvidando que nos encontrábamos a kilómetros de la ciudad, en un poblado denominado Cataño, en las cercanías de Villa Altagracia.

Sentí un nudo en mi garganta, quería correr, gritar, pero no sabía que hacer, así que junto a mis hermanastros entramos a la casa llorando.  Rápidamente mi tío Uto y mi mamá procedieron a salir en el vehículo con mi padrastro, recuerdo el llanto desesperado de mi mamá, mientras Víctor con la calma que lo caracteriza le decía:

–    ¡Cálmate,  mi amor, todo va salir bien!, Imposible olvidar aquella escena.

Esperamos con mi abuela unas interminables cuatro horas, los vecinos empezaron a llegar preocupados por el accidente. Finalmente llegaron del hospital, al ver el rostro de mami, ya un poco más tranquila, supe que todo estaba bien.  Corrimos hacía la puerta, Víctor estaba vendado, aún ensangrentado, pero con su acostumbrada sonrisa nos decía.

–    Todo esta bien.  Vamos a dormir, que todo esta bien.

En los días sucesivos vi como mi mamá con mucha ternura y cuidado limpiaba y curaba a diario las heridas de Víctor, mientras él se quejaba por todas las molestias.

Gracias a Dios se recuperó.  Pero nunca olvidaré el susto, y a todos mis amigos siempre les digo, que al menos que sean manejados por un verdadero especialista, fuegos artificiales ¡No!.

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Comentarios»

1. Ludovino Paniagua - abril 24, 2008

Chris te felicito por la reflexion y la manera en que narras esta historia. Me senti presente en ese accidente. Eres un excelente escritor. He leido casi todos tus articulos y he quedado con los ojos llorosos con este en especial. Que Dios te beniga. Ojala yo tuviera el poder necesario para hacer una camapana en contra de los fuegos artificiales que tanto dano causan en Navidad. Sabes algo, Chris, a mi me falta una mano, la perdi en diciembre de 1993 cuando aun tu no habias nacido producto de un mal manejo con fuegos artificiales, asi que yo me uno a ti y repito tus palabras: “al menos que sean manejados por un verdadero especialista, fuegos artificiales NO!
Que Dios te bendiga.

2. yafrainy - abril 27, 2008

Hola Chris…cuando comence a leer tus escritos no me imaginaba que tenias tan solo unos 13 a~os. Pense que eras un joven por lo menos de mi edad, algunos 16, asi que estoy muy sorprendida por tu madurez al escribir. Yo tambien escribo, y creeme que se cuando algo es bueno o no, y tus escritos lo son, sigue adelante, y se que seras un gran escritor…si tienes msn.. el mio es nanny_0809@hotmail.com .. me gustaria hablar contigo y compartir ideas.. cdt yafry


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